…unos coimeros, sucios porque tiran la basura en la calle, egoístas porque lo único que les interesa es su propio bienestar, falsos porque no dicen la verdad y muchas cosas mas que no te quiero contar, y esto te lo digo “yo”: que nací en Buenos Aires, vivo en Buenos Aires y conozco bien de lo que estoy hablando. (aunque debo ser chino, peruano o europeo, porque no formo parte de “los argentinos”)
Si cortamos una esfera por la mitad, la cara que se descubre es un círculo, pero en “realidad” el circulo no sabe o no quiere saber que forma parte de una esfera y lo mismo ocurre con nuestra sociedad, (si la tuya y mía), de la cual no nos hacemos cargo y disociamos constantemente de nosotros.
Si bien es cierto que llegamos a un mundo ya interpretado, adquirimos la lengua y educación que nuestros padres pueden proporcionarnos, llega un momento en el cual debemos hacernos responsables por nuestras elecciones, por ejemplo quedarnos a vivir en Argentina y ser argentinos.
Hay quienes son argentinos porque no tienen otra alternativa, (o no buscaron), y quienes como yo tuvo la oportunidad de vivir en el exterior pero eligió volver y radicarse aquí porque descubrí que muchas de las cosas de las que renegamos habitualmente, (viene de hábito), pueden ser modificadas si asumimos la responsabilidad de cambiar nosotros mismos.
Un existencialista diría: “No hay excusa”, cada uno de tus actos define a la humanidad misma, es decir a veces sería bueno preguntarnos, ¿que ocurriría si todo el mundo actuara como lo hago yo?, si cada acto te define, entonces tu participación social es la que genera, auspicia y promueve la misma sociedad de la cual renegás incansablemente cada día.
No podemos quejarnos de algunos funcionarios públicos que roban, cinco minutos después de haber pagado la coima por no cumplir con alguna obsoleta e “injusta” ley, justificando la acción en que “todos lo hacen así, y no voy a ser el único gil”. (parece que creerse gil es peor que ser ladrón).
En realidad lo que deberíamos hacer cada uno de nosotros es participar, (similar a hacernos cargo), denunciar y exigir que las leyes sean cambiadas, se cumplan, respetarlas; y dejar de propiciar y promover lo que criticamos.
Nuestros viejos ya hicieron lo que pudieron, (o quisieron), y nuestros hijos aún no pueden hacerse cargo de la “mediocracia” en la que vivimos y mantenemos.
El día que dejemos de quejarnos sin hacer nada al respecto más que cambiar de canal y destruirnos el hipotálamo, (por elección propia), con la basura en los medio de comunicación habremos hecho algo, pero no es suficiente.
Comencemos a cumplir con nuestras obligaciones a conciencia y a exigir que quienes tienen que brindar un servicio lo hagan o se vallan. Ese será el día en que en nuestra sociedad comience un cambio desde donde la misma sinergia produzca resultados inmediatos y exponenciales.
Pero antes debo ejercer el poder en el único ámbito donde lo tengo: En mis elecciones personales y acciones.
No alcanza con ser “buena gente” es necesario reafirmar nuestros valores con acción, dejar de lado la hipocresía del doble discurso, la queja patológica como la de aquel molesto por la perversión mostrada en la pornografía en el aparato de DVD que se encuentra en el living de su propia casa. (Yo diría: hacéte cargo).
Daniel Pacheco
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Lo que no sabes que sabias
Estoy convencido de que absolutamente todo lo que nos ocurre en la vida tiene una causa y un propósito que en muchos casos puede escapar a nuestro conocimiento actual. Pero será develado a su debido tiempo, ya que somos seres temporales y, como tales, debemos aprender a esperar para comprender las causas de las experiencias que estamos viviendo. Todo lo que podemos observar a nuestro alrededor, referido a nuestra vida, no es lo que es, sino el reflejo de lo que ha sido: está en nosotros construir lo que vendrá, y crear las circunstancias para nuestro futuro.
Quién soy? Una persona que intenta superarse y ser un poquito mejor que el día anterior, con la única finalidad de vivir una vida feliz.
Este libro nos propone adoptar un comportamiento positivo que debe culminar, con un profundo sentido de agradecimiento por estar, simplemente estar en esta vida, ser quienes somos y participar en ella del modo en que lo hacemos. Nuestra evolución se va dando a través de cada experiencia y todas son absolutamente necesarias, tanto las que consideramos buenas, como malas, son imprescindible, y ocultan una lección que debe ser aprendida.
Editorial: De los cuatro vientos / ISBN: 978-987-564-931-6
Quién soy? Una persona que intenta superarse y ser un poquito mejor que el día anterior, con la única finalidad de vivir una vida feliz.
Este libro nos propone adoptar un comportamiento positivo que debe culminar, con un profundo sentido de agradecimiento por estar, simplemente estar en esta vida, ser quienes somos y participar en ella del modo en que lo hacemos. Nuestra evolución se va dando a través de cada experiencia y todas son absolutamente necesarias, tanto las que consideramos buenas, como malas, son imprescindible, y ocultan una lección que debe ser aprendida.
Editorial: De los cuatro vientos / ISBN: 978-987-564-931-6
Datos personales
- Daniel E. Pacheco
- Belgrano, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
- Nació en 1967 en Buenos Aires, Argentina, donde vive actualmente, después de haber vivido en Estados Unidos por 5 años, retornó a seguir trabajando en la superación personal y seminarios, tendiente al crecimiento espiritual de las personas.
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lunes, 16 de noviembre de 2009
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