Hacía 12 años que había comenzado a viajar por el mundo con mi trabajo, primero fue mi territorio Latino América, luego comenzaron los viajes por Centro América y Europa, y finalmente en el 2002 me mudé a Estados Unidos, inicialmente a Chicago, pasé a Los Angeles y finalmente a Dallas.
Las finanzas no estaban mal, viajaba intensamente por el país del norte y tomaba mis vacaciones en Argentina un par de veces al año.
Todo esto estaba muy bien, pero había una sensación interna de que faltaba algo todo el tiempo, porque si bien es cierto que viajar por negocios enriquece mucho, trabajar con empresas y equipos de producción ofrece interesantes desafíos, siempre esta enfocado a la eficiencia, eficacia y rentabilidad.
Las maquinarias no son como las personas, uno puede enojarse con ellas por su mal funcionamiento, patearlas, maldecirlas y de cualquier modo mañana apretamos el botón de marcha y arrancan, indiferentes por completo a los eventos anteriores.
Podemos, en forma casi autómata, pasar números de una columna a otra en una planilla de Excel de un proyecto, aumentar la velocidad de producción y optimizar los recursos, (personas), pero ocurre que al trabajar de ese modo se pierde algo esencial, fundamental y rico; se pierde el Ser Humano.
Los seres humanos pasamos por diferentes etapas en nuestra vida, denominadas crisis vitales que tienen que ver con la natural evolución de las personas y los sistemas familiares o sociales.
A los 40 años, (típica crisis de la mediana edad), tenía un buen trabajo en el cual era lo suficientemente bueno como para recibir una paga por ello, experiencia de haber viajado, hablaba tres lenguas, (Inglés, Portugués y español), pero no tenia a nadie con quien compartir las maravillosas experiencias de vida.
Era necesario un cambio porque lo que hacía no me molestaba pero tampoco ya lo disfrutaba, descubrí que para cambiar la “realidad” externa, antes debe ocurrir un verdadero cambio interno.
Fue así que tome la decisión de renunciar a un trabajo que había sido generoso y exigente, dejar el departamento alquilado en Dallas, Texas y volver a Buenos Aires sin una dirección definitiva, simplemente confiando en que cuando uno está realmente convencido y toma una dirección en la vida, puertas se abren donde jamás habíamos pensado que pudieran existir, y así fue como descubrí la carrera de Counseling, sin saber que las herramientas psicológicas aportadas por la misma cambiarían radicalmente mi vida en un período muy breve, (aproximadamente 1 año y medio).
De alguna manera siempre tuve un profundo interés por comprender el comportamiento de las personas, sobretodo habiendo tenido la oportunidad de compartir el camino con gente de diferente idiosincrasia.
Hoy sé que estudiar para ser Counselor me va a dar los elementos necesarios para ayudar a personas que estén atravesando crisis, que son inevitables si estamos vivos: crecimiento, abandonos, divorcios, nacimiento de los hijos, la adolescencia, el duelo, el trabajo, y demás.
Lo aprendido hasta ahora en mi carrera me posicionó para armar un proyecto de vida plena, junto a mi mujer y la nena que estamos esperando, (finalmente me animé al compromiso), dedicado a trabajar ya no con máquinas y números, sino con personas, que desde su perfecta salud mental pueden utilizar a alguien preparado en un riguroso ámbito educacional, con técnicas específicas, avaladas por un marco teórico y práctico profundo, a co-crear su “realidad” a partir del cambio perceptivo y de esquemas internos.
Hay diferentes instituciones nucleadas en la Asociación Argentina de Counselors que proponen distintos enfoques a esta incipiente carrera destinada a cambiar el paradigma de la salud *, donde se entiende que la prevención y promoción de la misma es muchísimo mas efectiva en la vida de los individuos, familias, instituciones y la sociedad entera, que pretender intervenir cuando ya la salud se ha perdido y la situación se hace insostenible en el tiempo.
Hay dos cosas que debemos hacer en la vida: una es morir algún día y la otra tomar decisiones, porque ahí es donde radica el verdadero poder de las personas, de este modo decidimos como vivir, amar, crecer, desarrollarnos y hasta como morir.
Sé, por haber vivido en Estados Unidos durante 5 años de la efectividad en la relación de ayuda entre consultante y counselor, me consta que produce cambios internos que perduran en el tiempo, (como ocurrió en mi vida), y estoy convencido de que quien se dedica a estudiar para ejercer como counselor, decide ayudar en forma efectiva a quienes buscan un crecimiento y equilibrio sustentable.
Me encuentro a mitad de la carrera que tiene apoyo universitario por ser una tecnicatura, pero he aprendido que esto es solo el principio, la base, el punto de partida ya que todos necesitamos aprender y desarrollarnos a lo largo de la vida, y siempre aparecen mentores, maestros, guías o counselors que pueden ayudarnos a mirar lo mismo con otros ojos, esto es lo que se llama una mirada binocular y así descubrir la profundidad de esta experiencia, la nuestra….la humana.
*Salud según la organización Mundial de la Salud: “sugiere el completo bienestar psicofísico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.
Por: Daniel Pacheco
Estudiante Counseling en
Universidad de Mimónides
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Lo que no sabes que sabias
Estoy convencido de que absolutamente todo lo que nos ocurre en la vida tiene una causa y un propósito que en muchos casos puede escapar a nuestro conocimiento actual. Pero será develado a su debido tiempo, ya que somos seres temporales y, como tales, debemos aprender a esperar para comprender las causas de las experiencias que estamos viviendo. Todo lo que podemos observar a nuestro alrededor, referido a nuestra vida, no es lo que es, sino el reflejo de lo que ha sido: está en nosotros construir lo que vendrá, y crear las circunstancias para nuestro futuro.
Quién soy? Una persona que intenta superarse y ser un poquito mejor que el día anterior, con la única finalidad de vivir una vida feliz.
Este libro nos propone adoptar un comportamiento positivo que debe culminar, con un profundo sentido de agradecimiento por estar, simplemente estar en esta vida, ser quienes somos y participar en ella del modo en que lo hacemos. Nuestra evolución se va dando a través de cada experiencia y todas son absolutamente necesarias, tanto las que consideramos buenas, como malas, son imprescindible, y ocultan una lección que debe ser aprendida.
Editorial: De los cuatro vientos / ISBN: 978-987-564-931-6
Quién soy? Una persona que intenta superarse y ser un poquito mejor que el día anterior, con la única finalidad de vivir una vida feliz.
Este libro nos propone adoptar un comportamiento positivo que debe culminar, con un profundo sentido de agradecimiento por estar, simplemente estar en esta vida, ser quienes somos y participar en ella del modo en que lo hacemos. Nuestra evolución se va dando a través de cada experiencia y todas son absolutamente necesarias, tanto las que consideramos buenas, como malas, son imprescindible, y ocultan una lección que debe ser aprendida.
Editorial: De los cuatro vientos / ISBN: 978-987-564-931-6
Datos personales
- Daniel E. Pacheco
- Belgrano, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina
- Nació en 1967 en Buenos Aires, Argentina, donde vive actualmente, después de haber vivido en Estados Unidos por 5 años, retornó a seguir trabajando en la superación personal y seminarios, tendiente al crecimiento espiritual de las personas.
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lunes, 16 de noviembre de 2009
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